La banca ética toma impulso


Medio centenar de socios se han reunido en la ciudad para impulsar un modelo que trabaja por la justicia social, el medioambiente y la educación en valores. Fiare trata de abrir camino en Badajoz apoyando proyectos al servicio de la justicia.
Cuenta con cien inscritos en la región, entre los que figuran doce colectivos sociales y empresas.
¿Qué tienen en común un estudiante que pide un crédito para pagar su matrícula universitaria, una empresa dedicada a promover cultivos ecológicos y una asociación que trabaja en proyectos de educación para el desarrollo? La respuesta la tiene Fiare Extremadura, la recién constituida delegación regional de una cooperativa de banca ética que sólo concede créditos a proyectos que estén al servicio de la justicia, la cooperación, la igualdad y la solidaridad.

El germen de este modelo de finanzas en la ciudad está en la Asociación Banca Ética Badajoz, que en diez años ha concedido 200 préstamos a empresas, asociaciones y particulares que precisaban un crédito para llevar adelante sus proyectos.

El sistema de funcionamiento era muy sencillo: los socios entregaban una cantidad de dinero que luego era puesta en manos de los beneficiarios con el compromiso de devolverla. De ese modo se han financiado colectivos tan dispares como la Asociación Dombenitense de Ayuda al Toxicómano, la cooperativa de comida ecológica Casa Dunia, inmigrantes que carecían de fondos para traer a sus familias y estudiantes que tardaban en recibir la beca. 

Paralelamente, otros colectivos sociales dieron pasos similares en otros puntos de la región, un camino común que les animó a constituir Fiare Extremadura, una cooperativa de banca ética con implantación en todo el país que desde enero tiene presencia regional. 

Su presidente es Modesto González Valle en representación de Banca Ética Badajoz, quien defiende la necesidad de contar con un nuevo modelo de banco en el que el dinero «trabaje por la justicia social, la sostenibilidad ambiental y la educación en valores». 

Fiare Extremadura cuenta con 100 socios, entre los que figuran entidades como Cáritas de Coria-Cáceres, Adenex, la Coordinadora de ONG para el Desarrollo de Extremadura, la Red Europea de Lucha contra la Pobreza y la Exclusión Social (EAPN) Extremadura, Extemadura Sana, SETEM Extremadura, Atabal y la Asociación Triángulo. En total, son doce instituciones que han aportado un mínimo de 600 euros al capital social de Fiare. A ellos se unen otros 90 socios particulares, cuya aportación mínima es de 300 euros, añade María Belén Macías, vicepresidenta de Fiare Extremadura. 

Modesto González explica que el sistema de funcionamiento es similar al de cualquier cooperativa de crédito, con la diferencia de que en las votaciones se concede un voto a cada socio con independencia del dinero aportado al capital social. 

Otra diferencia radica en que Fiare publica en Internet una memoria en la que aparecen todos los beneficiarios de los créditos y las iniciativas que van a desarrollar. «En Pamplona, por ejemplo, se ha puesto en marcha la cooperativa Traperos de Emaús, que se dedica a la recogida y reciclaje de residuos con la peculiaridad de que todos los trabajadores son personas excluidas que perciben el mismo sueldo». 

El presidente de Fiare Extremadura cree de que este tipo de proyectos sociales no habría salido adelante sin el apoyo de la banca ética, un modelo financiero que trata de impulsar en la región. Fiare funciona como cualquier banco: capta dinero de impositores y lo presta. La diferencia es que los créditos deben destinarse a proyectos éticos. 

Entre los beneficiarios de los créditos está Setem Extremadura, una asociación que recurrió a la banca ética cuando se retrasó la entrega del dinero que le había concedido la Agencia Extremeña de Cooperación para un proyecto de educación para el desarrollo. Isidora Navarro, miembro de Setem Extremadura, recuerda que esos 30.000 euros permitieron contratar a las dos personas. 

Ese préstamo pudo ser concedido porque personas como José Carlos Carrasco confiaron sus ahorros a Fiare. «En la banca tradicional no sabes qué hacen con tu dinero, si lo destinan a financiar a una empresa que fabrica armas o a un proyecto que destruye el medioambiente». 

Instalador en paro, este pacense cree que la banca ética hará que el sector bancario en su conjunto cambie y que el dinero financie iniciativas «que realmente beneficien a las personas». 

Modesto González asume que la retribución que se da a los impositores es menor, pero destaca que hay muchas personas que incluso renuncian al tipo de interés que se les ofrece para que ese dinero se destine a una ONG. «Lo principal es que aquí se sabe que se invierte en algo que coincide con tus principios éticos».

Los objetivos están claros, pero Fiare Extremadura no deja de ser una gota en un inmenso océano. De momento, ha conseguido captar 80.000 euros de ahorradores extremeños y ha concedido créditos en la región por valor de 120.000 euros, unas cifras muy modestas que esperan ampliar en el futuro.

Para dar a conocer su iniciativa Fiare Extremadura ha puesto a disposición de todos los interesados una dirección de correo electrónico: extremadura@proyectofiare.com

Fuente: Diario Hoy.